Estos días hemos aprovechado que eran las fiestas del pueblo –y por lo tanto hay un jaleo terrible, muchísimo ruido por las noches que nos impide dormir y… en fin, no son nuestro momento preferido– para desaparecer en unas cabañas de montaña estupendas, a 2000 metros de altura, en la provincia de Granada.
El sitio se llama El pinar de Araceli, y es un complejo de cabañas de madera colocadas en plena montaña, a una distancia bastante prudencial entre ellas, y mucha, muchísima calma.
Hay una piscina, un bar-restaurante y un parque para los críos. Y poco más, creo. Pero ¿para qué, disponiendo de todo el monte?
Y la verdad es que los precios son realmente asequibles, aunque creo que este año no aparecen en su web.
Para nosotros son unos días de desconexión total, para desenchufarse del estrés y las presiones que nos rodean por todos lados en este mundo tan consumista, tan exigente, tan… tan poco tranquilo, la verdad.

Jugando en el porche

En la piscina

¡Sopa calentita!

Los habituales de la zona
1 comentario
2 09 2009 a las 3:54 am
entre a su blog por los barquitos de esponjas, y me encato leerlo todo. ver como se divierten con sus pequeña y la mascota….muchas mas felicidades para el futuro….desde Argentina..Caro